lunes, 2 de junio de 2014



Irónicamente, he vuelto a perderme en estas 4 paredes de mi habitación, justo después de mi ultima vez, en la que decidí conocerla a fondo... Ya nada basta, los miedos están enterrados en ellas, la manilla tiene seguro y mi alma esta en busca de regocijo, en cualquier cuerpo que pueda darle tres puñetazos. La puerta suena escasamente, a veces me alegro y solo son recados de deudas, las cuales, inundan mis malas ideas, que a principio siempre son demasiado buenas, pero nunca pongo en practica...

 La ventana esta a 3 pies de mi cama y es como si no estuviese allí, nunca abre, nunca ni siquiera la miro... Ya han pasado varios meses en los que mi independización ha dado buenos y malos frutos (porque ahora vivo sola). Mi bolsillo es mas flexible y menos (como dice mi abuela) "Considerado." El silencio, en mi antiguo hogar era lo primordial, lo que mas necesitaba, en este, solo me alborota los avisperos. 
Los miedos; ellos se han vuelto un inquilino mas en este depa, vienen me abrazan, me apabullan mis antídotos sentimentales y hasta escuchan mis quejas, que para ellos son ventaja. Cuando buscas regocijo en la soledad, encuentras solo esas paredes, ellas llenas de antepasados e infinidades de cambios totalmente radicales...

 Definitivamente, la Nini de Maya, tenia razón, los hogares tienen sentimientos. Los planes de vida, los amigos para siempre y el amor mas lindo, a los 19 lo vez como un día de lluvia en los que el pobre lava... Daed, me convenció de que debía escribir estas palabras que no tienen coordinación ni destino alguno a las 11:00 pm para que dejara de atormentarlo, aunque repite todo lo que digo y me destruye cada vez que desea, siempre termino haciéndole caso.

 Daed, es mi mente. Para que no quede dudas.