lunes, 6 de junio de 2011

¿Quien rige mi vida?

Creo que mucha gente (si no es que toda) cree que de alguna manera los aciertos y desaciertos de la vida radican por algo o alguien, algunos le dicen suerte, otros Dios, otros karma. La suerte, pienso, es un chispazo, como encender un cerillo, algo muy rápido  pero que da algo, bueno o malo durante ese instante, buena suerte? encontrarte una moneda tirada en el piso, mala suerte, que la recojas y alguien enfrente de ti te diga que es suya, mala suerte al cuadrado, que esa persona no sea la verdadera dueña (o) buena suerte, ver que cuando cruza corriendo la calle, se lo lleva un carro, mala suerte, que sea tu carro que acaban de robarte y así podría seguir. Dios: ser omnipotente, todo misericordia, todo bondad, pero que pasa cuando un evento malo precede a otro, y este a su vez a otro y es una racha interminable y ves como otras personas que son parásitos  abusivos, chantajistas les llueven bendiciones y cosas buenas, Dios te odia? pero como! si es todo misericordia y amor, si crees en el, entonces debes dejar de creer porque llevas mucho tiempo con vivencias malas? porque debes sufrir aquí? no me digas, para ganarte el paraíso  y tus nietos que aun no han nacido seguirán sufriendo aquí, en esta tierra, para vivir en el paraíso y simplemente jamas recordar que estuvieron ahí  no es como ir a disneylandia y regresar con fotos, nadie sabe si existe algo mas allá  pero al final la pregunta es justificada: porque Dios? y el karma, uno por otro, haces algo malo y recibes algo malo... pero y si haces algo bueno y recibes algo malo, y haces algo malo y recibes algo peor? donde esta la bonanza para aquellos hombres y mujeres trabajadores, honestos, que todos los días tratan de mantener una actitud positiva, haciendo todo el bien que se pueda, cuando Dios, la suerte y el karma juegan al cubilete con sus vidas. Actúo bien, recibo algo mal, actúo mal y cambiara la forma en que se presenten las cosas? tal vez estos tres agentes de la vida de todos están decidiendo que ya no hay que ser buenos, que esto simplemente debe avanzar de manera tal que no te deben importar los demás que no sean gente que aprecies, hay que aplastarlos, destruirlos, quitarlos del camino, patearlos ya que se agarraran a tus pies y te desgarraran de las posesiones que en este largo y penoso camino has obtenido.